Terceros completo vs todo riesgo: cuál conviene en 2026
Las categorías de cobertura
Cuando pedís una cotización, cada compañía le pone un nombre comercial distinto a sus planes: "básico", "clásico", "premium", "full". Para ordenar el mercado, la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) agrupa las coberturas de automotores en categorías que van de la A a la D. Conocerlas te ayuda a comparar planes de distintas compañías sin perderte en los nombres.
En términos generales:
- A: responsabilidad civil. Es la cobertura mínima obligatoria. Cubre los daños que le causás a terceros (personas y cosas), pero nada de tu propio vehículo.
- B: responsabilidad civil más robo e incendio total. Si te roban el auto y no aparece, o si se incendia por completo, cobrás.
- C: terceros completo. Suma a lo anterior otros riesgos, como el robo e incendio parcial y la destrucción total por accidente. Según la compañía, puede incluir granizo, cristales o cerraduras.
- D: todo riesgo. Además de todo lo anterior, cubre los daños parciales a tu propio vehículo por accidente, aunque el choque sea tu culpa. Puede ser con o sin franquicia.
En las estadísticas de la SSN también aparecen subcategorías intermedias (B1 y C1), que suman algún riesgo a la categoría base. El alcance exacto de cada plan lo define la póliza, así que siempre leé las condiciones y no te quedes con el nombre comercial.
Cuántos eligen cada una
Según la SSN, en el año 2025 el 34,4% de los vehículos asegurados tenía solo responsabilidad civil (categoría A), unos 5,21 millones de vehículos. En el otro extremo, el todo riesgo (categoría D) es apenas el 18,6% del parque asegurado. El resto se reparte entre las coberturas intermedias, con el terceros completo como la opción más difundida entre ellas.
El tipo de vehículo cambia mucho el panorama. Solo con responsabilidad civil están el 21,4% de los autos, el 63,8% de las motos y el 53,2% de los camiones.
Tené en cuenta que son datos de vehículos asegurados: los que circulan sin seguro no figuran.
Qué riesgo cubre cada una, en números
Para decidir, sirve mirar cuánto cuesta cada tipo de siniestro y qué tan seguido pasa. Según la SSN:
| Riesgo | Costo medio (ejercicio 2024-25) | Lo cubre |
|---|---|---|
| Robo total | $9,61 M | B, C y D |
| Incendio total | $13,55 M | B, C y D |
| Daño total (destrucción) | $12,19 M | C y D (según la póliza) |
| Robo parcial | $0,54 M | C y D (según la póliza) |
| Daño parcial (choques y golpes) | $1,04 M | D |
Los montos están en pesos corrientes. Y algunos datos de frecuencia del año 2025:
- El daño parcial es el 81,4% de los siniestros de casco: 1.593.733 casos. Es, de lejos, lo que más pasa.
- El robo total tuvo 81.496 casos. La frecuencia en autos fue de 0,57% y en motos, de 3,78%.
- La frecuencia de siniestros de casco fue de 21,8% en autos y de 22,8% en camionetas.
La lectura es clara: lo que más seguido pasa (los choques y golpes) solo lo cubre el todo riesgo. Lo que más caro sale (robo, incendio y destrucción total) ya lo cubre el terceros completo.
Pros y contras
Terceros completo
- A favor: te protege de los golpes más fuertes para tu bolsillo, que son perder el auto por robo, incendio o destrucción. La cuota es bastante más baja que la de un todo riesgo.
- En contra: si chocás y el arreglo es parcial, lo pagás vos. Con un costo medio de $1,04 M por daño parcial, un choque leve puede salir caro.
Todo riesgo
- A favor: cubre también los daños parciales, incluso si la culpa es tuya. Te da tranquilidad si usás mucho el auto o si es nuevo y querés mantenerlo impecable.
- En contra: es la opción más cara. Y si tiene franquicia, los golpes chicos igual los pagás vos hasta ese monto. Lo explicamos en franquicia del seguro: qué es y cuándo conviene.
Solo responsabilidad civil
- A favor: es lo más barato y cumple con lo que exige la ley.
- En contra: cualquier cosa que le pase a tu vehículo corre por tu cuenta. Lo desarrollamos en seguro de responsabilidad civil: qué cubre y qué no.
Cómo decidir
No hay una respuesta única. Estas preguntas te ayudan a ubicarte:
- ¿Cuánto vale tu auto? Si es nuevo o de valor alto, perderlo o arreglarlo de tu bolsillo puede ser un golpe muy grande. Un todo riesgo tiene más sentido. Si el auto vale poco, la diferencia de cuota puede no justificarse.
- ¿Dónde vivís y dónde lo dejás? Según la SSN, el AMBA concentró el 67,7% de los robos totales en 2025, y la zona Suroeste del conurbano (La Matanza, Lanús y Lomas de Zamora) tuvo una frecuencia de robo total de 2,75%, más de tres veces el promedio nacional (0,82%). Si estás en una zona con mucho robo, conviene que tu cobertura incluya al menos el robo total. Más datos en robo de autos en el AMBA.
- ¿Cuánto lo usás? Más kilómetros es más exposición a choques, y los choques solo los cubre el todo riesgo.
- ¿Tenés ahorros para un arreglo? Si un choque de $1 M te desarma el presupuesto, el todo riesgo (o una franquicia baja) te protege. Si podés absorberlo, un terceros completo puede alcanzar.
- ¿Tiene prenda? Si el auto está financiado, el acreedor suele exigir una cobertura mínima. Revisá el contrato.
- ¿Cuánto es la diferencia de cuota? Pedí las dos cotizaciones con la misma suma asegurada. A veces la diferencia es menor de lo que pensás.
Una estrategia habitual es tener todo riesgo mientras el auto es nuevo o está financiado, y pasar a terceros completo cuando el auto ya tiene varios años y el arreglo de un golpe chico deja de ser un drama.
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